El Peronismo Militante entrevistó al cro. Daniel Cao, Secretario Gremial de nuestra organización. Acá les dejamos las preguntas y respuestas.

 

 

1 -Después de cuatro años de macrismo, y con un nuevo gobierno popular que asume en un contexto difícil, ¿Cómo ves al sindicalismo argentino hoy? ¿Qué desafíos se le plantean y cómo los encara?

Los cuatro años del criminal gobierno de Mauricio Macri ha dejado en el mundo del trabajo argentino un tendal de desocupados y un retroceso en materia de derechos laborales que costarán años de procesos populares y muchas luchas sindicales para recuperarlos. Recuerdo que la restitución de las paritarias nacionales, en 2003 se dió en un contexto de lucha de los trabajadores telefónicos que cortaron las líneas telefónicas de la Casa Rosada para que el compañero Néstor Kirchner tuviese la acertada visión de restituirnos las paritarias a todos los trabajadores. El desafío que tendrá Alberto Fernández en esta nueva etapa, será la de generar un proceso de desarrollo productivo, con fuerte eje en la industrialización nacional para poder contrarrestar el desgobierno macrista. El sindicalismo tendrá un desafío aún más importante… o propone una agenda que resuelva los problemas de la patria o se subordinará a las concesiones que le dará la política para un avance de derechos sin grandes conflictos, sin que esto termine de resolver el problema del trabajo en la Argentina. En ese sentido, deberá retomar los grandes programas del Movimiento Obrero Organizado (Huerta Grande, La Falda, los 26 puntos de Saúl, etc.), volver a ser representativo en un mundo donde las organizaciones clásicas e históricas están en una crisis de representación nunca vista y volver a ser los verdaderos representantes e interlocutores válidos de los trabajadores. Hay prácticas sindicales que la sociedad ya no tolera y deberemos tener la grandeza de modificarlas si queremos seguir siendo el modelo sindical más fuerte del mundo como lo supimos ser.

 

2 – ¿Cómo es abordada la formación política en el ámbito gremial? ¿Qué diferencia se plantea entre militancia política y militancia gremial?

En materia de formación sindical, el Movimiento Obrero Organizado tiene un punto fuerte, desde que milito sindicalmente, las distintas organizaciones tienen mucho en materia de formación de cuadros integrales, cualquiera puede ver como simples delegados de base tienen una formación que no se ven en otros ámbitos políticos.

En primer lugar, entiendo que la pregunta va en relación a la diferencia entre la militancia sindical y resto de la militancia ya sea partidaria, social, en clubes de barrio, cooperativas, etc. porque la militancia sindical también es política. Creo que está bueno remarcar que todo tipo de organización de la sociedad es bueno, que cada compañero militante que deja de lado lo individual en pos de un proyecto colectivo es motivo de celebración.

La diferencia es sustancial, en primera instancia, en la política sindical uno se organiza en su ámbito de trabajo, mientras que en el resto de la militancia uno sale de su casa para organizarse en otro. Cuando uno milita sindicalmente tiene la responsabilidad de representar sus compañeros, porque lo eligieron para eso, en materia de derechos y condiciones laborales. Para la toma de decisiones, el militante gremial tiene que estudiar muchos factores porque puede llevar a sus compañeros a un conflicto sin retorno, que ponga en riesgo desde sus derechos hasta su puesto de trabajo. Esto genera que los tiempos sean más largos a la hora de plantear una lucha directa. En este momento de la historia, donde no todos los trabajadores son peronistas como lo fueron en otras décadas se debe representar a todos. Nosotros hemos defendidos puestos de trabajo y derechos de compañeros despolitizados, radicales, trotskistas, conservadores, gorilas y peronistas sin perder de vista que son trabajadores y que dependen de nosotros para poder alimentar a sus familias –díganme que eso no es político-.

La militancia sindical no te permite avances y retrocesos dinámicos, como puede suceder en otras militancias, porque los compañeros te sacan a patadas en el culo (perdón por lo políticamente incorrecto). Está bueno remarcar que en el sindicato no solo administramos el salario de los compañeros, también debemos gestionar la salud, el esparcimiento y la formación.

De todas maneras, hubo un compañero brutalmente asesinado en el 73 que dijo que no hay resolución gremial si no hay resolución política. Con esto quiero decir que la militancia sindical tiene que la obligación de discutir la política, y se me ocurren estas preguntas… ¿quiénes van a defender los intereses de los trabajadores en las cámaras legislativas? ¿compañeros que no saben las realidades de los trabajadores porque siempre vivieron a expensas del Estado y no saben lo que es un recibo de sueldo?

 

3 – ¿Cómo analizás el mercado de trabajo actualmente, teniendo en cuenta el avance de nuevos tipos de trabajo cómo la economía de plataformas o la economía popular? En este sentido, ¿qué opinión tenés sobre la integración de estos sectores en la CGT?

El mercado del trabajo actualmente está sufriendo grandes cambios y lamentablemente vamos viendo como cada vez menos compañeros tienen un trabajo que les permita vivir con dignidad. Las nuevas tecnologías no vinieron a solucionar los problemas de los trabajadores si no que vinieron a generar pobreza, ese es el verdadero trasfondo. Los dirigentes sindicales no estamos en contra de la tecnología, queremos que esa tecnología venga a resolver problemas y que se ponga a disposición de mejorarnos la vida –como dijeron Perón y Francisco-. No puede ser que por cada máquina se destruyan 2 puestos de trabajo formal. El argentino tiene un plus… se arma un sindicato en cualquiera de sus formas de trabajo, esto no pasa en el resto de Latinoamérica.

La economía popular es un fenómeno de rebusque de la idiosincrasia argentina (tema muy largo para discutir por acá, pero me encanta), creo que esos compañeros que se nos han caído del sistema tenemos que volver a introducirlos en el mercado laboral formal para que puedan tener la dignidad que les corresponde. No comparto con algunos dirigentes sociales cuando plantean que el pleno empleo en la Argentina no vuelve más. Si pienso así, quiere decir que el enemigo me ganó la batalla.

En el caso de la UTEP, creo que es un actor con el que se puede articular políticas entre el sector formal y el informal, ya que somos todos trabajadores. Hoy en día, el Secretario General de la UTEP, se sienta en el consejo directivo de CGT sin problemas y está muy bien, es una voz autorizada. ¿Integración? es un problema profundo. Para la integración de este sector dentro de la Confederación General del Trabajo, se deberían cambiar los estatutos y el modo de representación sindical en la Argentina. Como sabemos, en Argentina los trabajadores nos organizamos por rama de actividad –y eso lo hizo de los sindicalismos más fuertes del mundo-. La economía popular no es una rama de actividad como la organizaron los compañeros que la crearon. ¿Es la misma actividad, el vendedor ambulante del tren que el que limpia el zanjón del fondo del barrio? Es una discusión muy larga y profunda y no me alcanzaría el tiempo para desarrollar los pro y contras que tiene la organización de la Economía Popular. Celebro siempre la organización del pueblo en todas sus formas, pero no por eso debemos perder derechos ya conquistados. Un lindo ejemplo de esto es la CTA, ellos adaptaron el estatuto para poder integrar a las organizaciones sociales. ¿fue positiva esa experiencia? ¿la CTA tiene la fuerza de la CGT? ¿Por qué? Hay mucho para debatir y estudiar en cuanto al Movimiento Obrero Organizado de nuestro país…

4 – En este contexto de crisis internacional y pandemia, ¿cómo crees que impactará sobre el mundo del trabajo? ¿Existe la posibilidad de volver al pleno empleo o te parece que estamos más próximos hacia la renta básica universal?

Esta es la pregunta más difícil porque hay que hacer futurología, pero los indicadores no son los mejores, creo que no impactará de la mejor manera por lo menos en un principio. La pandemia traerá más hambre de la que ya había en nuestro país y en el mundo. Muchas PyMES de nuestra patria no pueden pagar los salarios de los trabajadores y esto dejará varios puntos más de desocupación de los que ya había. Si bien, la lectura del compañero Alberto Fernández es la correcta a la hora de los salvatajes de las empresas y del IFE, sabemos que esto no alcanzará para remediar el impacto en el mundo del trabajo. Es importante cuidar la salud, pero también es importante cuidar el empleo. Para esto, y lo engancho con la otra pregunta, se deberá generar un proceso de industrialización y de nacionalización de empresas estratégicas para poder remediar el tema del trabajo. Hoy nuestro país importa 7 millones de puestos de trabajo por la globalización, generando 2,5 millones de esos puestos en la Argentina se puede volver tranquilamente al pleno empleo. La pregunta es ¿se puede? Son decisiones políticas. En la Argentina vimos como en la década del 45 al 55 y en el 73 y 74 se logró el pleno empleo sin problemas. Tiro algunas ideas para generar empleo… comprar las patentes de autos para su fabricación completa, volver a crear el IAME (Instituto Argentina de Mecánica del Estado), ELMMA (Empresa de Logística Multimodales del Estado), SOMISA (Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina), nacionalización de los depósitos, una flota marítima mercante y de guerra para el cuidado del 63% de nuestra nación que está compuesta por mares.

Mi concepción peronista, me genera un fuerte rechazo a los modelos liberales y keynesianos. Quiero hacer una burda comparación entre esos modelos… cuando a un liberal le vas a pedir trabajo, te responde que no se puede, que ya les dio todos los subsidios a las grandes empresas, pero no contratan gente; cuando se lo pedís a un keynesiano te dice lo mismo que el liberal, pero te da un subsidio a vos para que no jodas.

Lamentablemente nos veo más cerca de un Ingreso Básico Universal, que la generación del pleno empleo que nos caracteriza a los peronistas.

Aunque mi desarrollo durante las preguntas parece bastante pesimista, creo que en el seno de nuestro pueblo arden brasas de liberación y patriotismo, solo debemos soplar las cenizas que tapan esas brasas para que el fuego de una patria libre, justa y soberana vuelvan a arder.

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